El
presto para todo y para todos sibilino,
encontrábase
callado cuando en mi alma sobrevino
un
agudo torbellino intermitente de mi piel,
que
anegó en azul mi alma con un barco de papel.
Construyó
mi ser innato, absurdamente repentino,
en
una tarde de nostalgia, desazón y desatino;
y
temiendo definir el triste anhelo que hay en él,
abrigó su corazón tomando el nombre de Masiel.
Arma o refugio, Lágrimas de Cuenca disponible en Amazon. Encuéntralo, léelo, siéntelo.
