domingo, 26 de octubre de 2025

Dar




Inocente escuchaba
madre decía: «El amor más caro es el que entrega una parte por quien lo ama».

Y sangré
como sol al caer la tarde
y ofrecí de mis sueños sus colores
pero por más que tiñe el negro no cambia.

Oh madre
una parte he perdido
te equivocabas.




domingo, 19 de octubre de 2025

Soledades - Frente al mar




Miraba el mar desde la larga costanera, 
hasta donde se pierden las últimas luces, 
acodado en la baranda. 
Metros abajo, 
sobre las rocas empotradas en la orilla, 
amigos y parejas celebraban o conversaban; 
su música variopinta se oía y se apagaba con el final de cada ola. 
Vi niñas que jugaban a que el agua las atrapa, 
y a alguna persona en aparente monólogo que, 
enfocando con su móvil 
—entre risas— 
lo que veía, narraba.    

He estado aquí tantas veces. 
He sido todo lo que miro.



viernes, 17 de octubre de 2025

Palabra o silencio







Hay cosas que suceden sin remedio, hagas lo que hagas.

Eliges silencio  
—¡pero pudiste hablar! piensas 
créeme, sería lo mismo.
Una objeción nace y no cesa por no otorgar palabras; 
dadas, seguramente, hoy renegaría su fracaso.

—¿Qué di? ¿A quién lo di? —pienso en el pasado.

Es un sueño, una ficción. 
No es broma. Lo que viviste fue real... 
para ti, pero no para la otra persona; 
y eso basta: ya es ficción.

Por eso —palabra o silencio— nada va a cambiar.




domingo, 12 de octubre de 2025

Un gran cristal


Horas hermosas las de la memoria.
En la memoria;
aquí solo arden, desandan.
Todo camino lleva los pasos contados por huellas inevitables.
Evocadas, bellas —bien pensadas, amargas.

Adentro, una dulce mirada trenza el centro de la noche
mientras recuesta su mejilla.
Voces encantan la glorieta;
nadie se esfuerza al acercarse,
más que acercarse, nos unen;
el júbilo estalla.

Y afuera, a donde siempre vuelvo
su reverso, 
o simplemente el silencio;
la nocturna palabra que da nombre a la nada.
Un mismo fuego me abriga y deflagra.

La mente es un niño que corre sin miedo a caer,
y cómo anima el corazón este juego.

Porque no soy yo, yo miro y existo.

En esta estación de grises recorro lugares que reavivan los colores;
donde el frío de la noche borra los bordes en lo alto de antiguas casas,
remiendo su arquitectura, 
en el segundo piso de la ciudad, en la blanda hondura del cielo, 
en las sonrisas.
Un semáforo en rojo detiene a la gente y el tiempo,
y en el reflejo de un gran cristal,
yo que todo lo observo,
alguien sonriendo acompaña la soledad de mi costado

una forma del amor me sostiene la mirada

y cuando el verde llega y la gente avanza,
detenido aún,
algo de mí busca un taxi, porque se ha ido
camino de un lugar que conozco
y debería olvidar.









viernes, 10 de octubre de 2025

Yo, mí, me, conmigo - Círculos





Siempre que vuelvas a pensarlo
y sientas que algo no está bien,
recuerda: no es tu culpa volver a pensarlo.
Sucede. Volverá a suceder.

Solo no olvides que alguien
ya no quiso más;
que, mirando bien,
no quiso estar ahí.
Y eso no es tu culpa.

Es como regalar una entrada
para un concierto de The Beatles:
la persona va, pero sale pronto.
Ya afuera confiesa:
—Sí, el concierto estuvo bien,
pero sabes... los baños apestan.
Apestan, sabes. ¡Apestan!

No fue la música,
ni la voz, ni todas las letras.
El baño era importante para aquel.

Así hay personas. Solo recuerda,
cuando te toque una entrada,
quiero saber, si me cuentas:
qué fue lo más importante para ti.



jueves, 9 de octubre de 2025

Cartas a quien





Si disfrutas de la poesía y la literatura, comparto esta historia que continúa en un relato epistolar —minucioso, poético, contenido— que atraviesa, conecta y prolonga el poemario «Lágrimas de Cuenca».

Un relato íntimo sobre el tiempo y la espera.

«Si en la familia decir equivale a preocupar, entre amigos a normalizar y con los mayores a trivializar, ¿dónde queda todo lo que guardamos?»












domingo, 5 de octubre de 2025

Oníricas - Sognare



Como la poesía, los sueños son el idioma arrumbado para lo no asido.
La manera simbólica de decir lo que sientes, 
que reescribe —liberándote— la estricta norma de lo real.
Isla libre y soberana, 
viaje sin aviso, permisos ni trabas,
donde a veces uno, sin más, desea quedarse.

Hoy soñé
Hoy he sido
Hoy he ido
Hoy




viernes, 3 de octubre de 2025

Oníricas - I





Llevo a mi abuela serenamente por la vereda, 
con esa calma que solo saben dar los hábitos. 
No sabía que me miraba.
Tropiezo. Me detengo un momento y ato las agujetas de mis tenis.
De pronto, se arroja al pavimento, como esperando que un vehículo la arrolle.
El coche frena.
Vuelvo a mí; la incorporo con cuidado: sollozante, con la boca entreabierta y los ojos oscuramente absortos.
—Hago daño —me dice, triste—. Ya es mucho tiempo que sigo aquí.

Despierto.

Ciertamente mi abuela nunca quiso irse de nosotros; vivió feliz.
Pero mis recuerdos están cansados de verme sufrir y buscan suicidarse.



Luces y sombras - I





En el silencio, nostalgia o anhelo.

Ayer leí de un hombre que ya había coronado su vida económica, 
centrado en lo que verdaderamente tenía: 
 —Pero, en la noche... cuando quedaba la casa vacía, siempre pensaba en... —y la nombraba. 

Puedes viajar, rodearte de amistades o beber hasta el sueño. 
Pero, como la muerte llega siempre te alcanzará el silencio,
que te recuerda: nostalgia o anhelo. 
Quién eres, lo perdido, lo que buscabas... lo que no está completo.