Hay cosas que suceden sin remedio, hagas lo que hagas.
Eliges silencio —¡pero pudiste hablar! piensas
créeme, sería lo mismo.
Una objeción nace y no cesa por no otorgar palabras;
Una objeción nace y no cesa por no otorgar palabras;
dadas, seguramente, hoy renegaría su fracaso.
—¿Qué di? ¿A quién lo di? —pienso en el pasado.
—¿Qué di? ¿A quién lo di? —pienso en el pasado.
Es un sueño, una ficción.
No es broma. Lo que viviste fue real...
para ti, pero no para la otra persona;
y eso basta: ya es ficción.
Por eso —palabra o silencio— nada va a cambiar.
Por eso —palabra o silencio— nada va a cambiar.

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