El cielo atardece para que la noche pinte su rotundo color, es el largo fuego de un candil que entrega sus últimos aceites, como el de mi corazón, extinguiéndose irremediablemente.
«Si en la familia decir equivale a preocupar, entre amigos a normalizar y con los mayores a trivializar, ¿dónde queda todo lo que guardamos?»
Un relato íntimo sobre el tiempo y la espera.
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