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viernes, 21 de noviembre de 2025

Soledades - VII




"Almost me
Almost you
Almost blue"
Elvis Costello


se me ha roto la mirada buscando en el cielo,
y no he conseguido encontrar 
todavía.

rodilla con rodilla, mirando hacia arriba,
creí ver el tiempo piadoso sonreír;
cuando las flores parecen abrir el firmamento,
el estruendo del comienzo: la vida amarilla.

pero un día, 
al mirar, desmadejado su cuerpo, 
la conciencia borrosa —no pude prever—
sus labios habían perdido todas las palabras.

y conocí lo que habita cuando no está el azul.
quedó la palabra buscando cuaderno;
nítida, 
el alma, después de tanta lluvia,
para dejarme calado, cortando el crepúsculo.    

no volví a contemplar los ojos de la tarde; 
perdido en el rojo, 
por creer que eras tú.

se me ha roto la mirada buscando en silencio,
y solo he podido encontrar casi azul.





domingo, 31 de agosto de 2025

La noche

   





La noche llega
para decir con las horas su silencio;
para no morir de tristeza
la infinita serenidad de sus nubes
que no hacen el amor, sino la ausencia
ocultan el firmamento.


Llega el mundo con su palabra oscura:
dice que luces y brisa
cierran todo por dentro
y abre una grieta en la estatua dura
que guarda tiempo y recuerdo.


Desnuda el mundo en la noche su silencio
por no morir de tristeza;
busca en el mar destello de alguna luz,
«la luna sola sin firmamento»
y yo, absorto en el cielo,
le trazo estrellas en mi cuaderno.


Y cuando el canto empieza
—párrafos que embargan las avenidas—
los charcos del suelo,
el cielo anega lágrimas vivas...
El mundo calma su pecho.
Y yo, descifrando el cielo, escribo
para dejar el recuerdo:
mi noche, mi cielo, mis estrellas,
para no morir de silencio.



 

lunes, 17 de marzo de 2025

To the moon - III

 








«Flor es»

La segunda foto concita unidad: «lejanía y cercanía», no explora el detalle perseverante de la vida en las flores, deja entrever —sí— ese lila o rosa, quizá... tomado del mismo amor con que el sol tiñe las nubes en actitud de romance, de darle cálido romance a la luna que descansa solitaria y lejana... sobre el cielo, para que, rodeada de cariño, como flor que florece una vez al mes, sobre ese jardín inmensamente celeste, desee volver a aparecer.



 

domingo, 9 de marzo de 2025

After noon - «Cartas del cielo»




















Estaba pensando en cuánto depende la Tierra del Sol, en el equilibrio que existe, en que estamos flotando entre tanto, quizá por una extraña casualidad; que somos, en cierto modo, un momento de coincidencia; que, incluso si Dios lo hizo, esto es un largo instante en el que todo es; que orbitamos alrededor del Sol, como todos los planetas, y que, junto a ellos, estamos casi al centro de algo más grande: «una galaxia moviéndose entre un número indefinido de galaxias; que vamos a colisionar irremediablemente con la de Andrómeda; que el Sol es una estrella enana camino de apagarse... que somos casualidades». 

        —¿Te gustan mis fotos del cielo?

Solamente pienso en lo poco o mucho que he conseguido, en esta corta o larga casualidad, de estar, de sentir. Sonrío, porque Bianca mira al cielo y no hace tantas preguntas. Solo se deja llevar por lo que ve, y esa belleza intenta traducirla en sus fotografías.

        —Dime pues, ¿te gustan?   

        —A ver... están preciosas...

Las miro detenidamente, las giro, me pierdo en el azul, intento encontrar la correcta posición del sol... y, entre ver las nubes, los destellos amatistas del ocaso y la inmensidad de esos pequeños recuadros, advierto la repetida trama de ese telar de las nubes.

        —¡Dime! ¿Qué estás haciendo Gabriel? ¿Te gustan?

Y observándolas detenidamente, creo que intento leerlas. Quizá hay algo escondido, en esas formaciones que, de niño, me parecían solamente animales que cambiaban con el viento; quizá son mensajes que alguien podría desentrañarme para entender un poco más este momento, estos momentos que se han detenido en mí ya tanto tiempo.

        —Mira: el cielo parece escribir una especie de mensaje con sus nubes. Qué lindo sería saber qué dice, ¿no? «Tus fotos parecen cartas del cielo»: las nubes son la tinta que, en el inmenso tapiz celeste, a fuerza de viento y contraluz del sol se hace palabra, se hacen palabras, que nos cuentan algo, que aún no logramos entender. Sería bueno poder leer el cielo, ¿no?

        —Ay Gabriel, siempre me saca suspiros con lo que dice. ¿Entonces sí te gustaron?




viernes, 28 de febrero de 2025

After noon - III

 


Qué decir:

          —Un gato perdido en el atardecer.

          —O, me descubrió un gato contemplando el atardecer.

          —O, la tarde araña mis sentidos con sus bellos colores, mientras felina — la mirada de un quieto amigo sobre las vías del tren— me descubre arrobada conservando en mi lente el metal que ha grabado el cielo en oro al poniente.


martes, 25 de febrero de 2025

After noon - II

 


Era la sétima llamada. Marcia decía que tenía que ir y yo solo quería otro momento más a solas. La oficina, el trabajo, el supuesto horario de verano —que es en realidad un saludo a la bandera— me desborda día a día, pero no me puede (llevar) un viernes. 

He vuelto donde estaba a ver qué encuentro a esta hora. El coche está detenido detrás y el viento parece decirme quédate otro rato más y espera para mostrarte algo importante. 

Marcia de nuevo y no quiero contestar, solo unas fotos más, qué espere.

Ayer vine deseando encontrar en la tarde algo que siento que he perdido, escabullido dentro de mí. Juraría que cada foto me descubre una pregunta y con suerte, una respuesta. Miraba el horizonte y cuando encontraba el momento adecuado para definir con mis ojos lo que tengo atestado en silencio el ring de la oficina y otra urgencia me trajo a rastras.

 «Creo que mucha gente lleva dentro, apretada y vagamente oscurecida, esa pintura que ofrece este cielo: un casi vórtice lateral y denso —como (empujado) por el viento— que presiona el espacio en el perímetro de lo que abarca la mirada. Lo que podría ser únicamente el horizonte (—una línea que separa la quietud del suelo de la inmensidad celeste, salpicada por un impar colectivo blanco-negruzco—) confluye en tantos motivos atrapados en quien mira, que traduce el cielo en algo que guarda vagando en el silencio opresor de la soledad.»