De alguna manera,
que no sabes, ni entiendes,
mi corazón coopera
y me apagas y me enciendes.
Yo sé bien que no lo intentas,
sólo sonríes y te alegras,
mientras en mí algo se detiene.
Soy culpable.
Te miro y me sujetas,
el tiempo dura eternamente,
y cuando más quiero te alejas,
y me apagas y me enciendes.
Es triste ver el cielo así,
cayendo poco a poco me parece
que no pudiéndome decir
resuelve hacer de gotas preces.
Tú sonríe y mira siempre,
pon la luz entre la gente,
yo haré de mí un efecto error
y de este sueño un sueño inerte,
pues la tristeza no es tristeza,
es mi corazón que no comprende,
que, de intentar ya tantas veces,
ni se apaga, ni se enciende.
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