Mostrando entradas con la etiqueta pertinaz. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta pertinaz. Mostrar todas las entradas

viernes, 2 de mayo de 2025

Disclaimer

     

     —Un disclaimer, espera.

      Y la quedaba escuchando, siempre atento, porque era mi costumbre memorizar lo que decía por pensarlo importante, porque ella era parte de la historia que no debía ser olvidada, la historia que no debía terminar.

      —So... Ya, es que recuerdo que...

      Ella usaba disclaimer para darse la opción de agregar algo relacionado o no al tema que trataba, como abrir paréntesis o colocar dos puntos y escribir. Lo que bien podía ser una desviación, una descripción... lo que yo o tú conocemos por digresión. 

       Estos disclaimer me ocurren inesperadamente ahora, y podrían ser algo vagamente importante o impertinente hasta la futileza; pero hay una clase de estos que son hueso caro, que me corta la ilación de la paz cuando se halla en la más llana calma. Me agita pensar que es algo abrupto y que, reconociéndolo idea, solo puedo capear, mas no borrar. Porque solamente es: se presenta y punto, como una oración, como una idea que lastima, que hiere pertinaz el mismo sitio y que, aún a sabiendas de ello, vuelve a llegar. 

       Una voz dentro de mí quiere o pretende, hacerme reconocer de manera no consensuada la intervención casual, fugaz, divina del paso de alguien en mi vida y mi inclinación a escribir:

     —Pero deberías agradecer que por ella has escrito. Y bastante. Lo hacías, no así.

      A esa voz necia, irruptora e impertinente, le recuerdo que hay una gran diferencia entre el por ti y el por tu culpa; que, aunque ambos tienen igual origen geográfico e igual protagonista como acicate, se bifurcan una vez empezada la carrera.

      A ese pensamiento procaz de intención soterrada y mezquina, le aclaro, con el respeto que también acompaña a los terceros, el siguiente párrafo (porque es que... todo tiene su lugar en esta vida):

      Será recordada, sí... será recordada.

        «Serás recordada
        como la persona que presionó su palma sobre mi cabeza,
        manteniéndola así bajo la ola;
        para que al final,
        desesperado,
        aprendiera a respirar bajo agua».