—Cuando te dicen no, es no.
—¿Y cuando te dicen nada?
—A veces, nada dice más que no.
—¿Y por qué a veces?, ¿por qué no siempre?
—Porque el silencio es un idioma y...
—¿Un idioma? ¡Cómo un idioma!
—Sí. Y, como todos los idiomas, se presta a demasiadas traducciones.
—Entonces el problema... no es el silencio.
—No. Casi siempre es quien lo traduce.
.jpeg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario