de desliz suave y hesitante.
La vez que pudo no intentó y si intentó no lo hizo.
No sé bien.
Juega a ser y no estar, y a estar malgastando,
como niño con dinero.
Los pasillos se hacen largos a su lado
y, de saber del verde color de alguna palabra
me quedo con su aroma cerca de mi camino.
Lo intento.
Monologa el viento en su intento por hablar
y, al ulular, me conmueve lo pequeño de sus manos;
concavidad inusual, me sonríe y lo permito.
Lo siento.
En una palabra: chocolate, en dos: cómo hace.
Ignoro el momento en que mentir fue mi verbo.
Un caramelo, una risa azucarada
la dulce cucharada que da sabor a la tarde.
No puedo.

2 comentarios:
simplemente lindo!!!
inspiradOr.. muy buenO .causita tienes q darme clases d poesia =)
Publicar un comentario